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PARTE DE GUERRA

Tras esta [barricada] encontraréis: los principios que inspiran mis libros; los poemas y cartas del personaje protagonista de la segunda parte de mi novela "La ciudad doliente"; las novedades y noticias de la lucha de mis libros por ser leídos; los planes más secretos sobre mis nuevas obras, sus escenarios, personajes, edificios y acontecimientos; y mi apoyo a personas que hacen cosas buenas, bonitas, originales.

viernes, 4 de abril de 2014

Cartas desde el encierro



¿Quién eres tú que sin querer me amas?
Que llegas cuando los demás se han ido
y apacientas mi espíritu afligido.
¿Quién eres tú? Dime ¿Cómo te llamas?
¿Por qué ese extraño bálsamo derramas
en mis heridas? Dí ¿Por qué has venido?
¿Por qué sin yo pedirlo me has seguido?
¿Quién eres tú? ¿Quién? Que mi alma inflamas.
No me digas, si no quieres, tu nombre
pero al menos déjame conocerte,
que tu palabra y que tu luz me asombre.
Tú que puedes más que la negra muerte,
tú que sabes bien cómo sufre un hombre:
muéstrame tu rostro, déjame verte.

jueves, 3 de abril de 2014

Cartas desde la barricada



Podría escribir: te quiero, vida mía,
y empezar un poema romántico
como los de Pablo Neruda.
Podría comprarte flores,
sonreírte en la distancia
o acariciarte despacio la nuca.
Podría, seguramente, llamar a tu puerta
esperarme hasta que abrieras
y besarte como no te han besado nunca.
Podría decirte cosas al oído,
de las que se dicen los enamorados
cuando sale de noche la luna.
Podría esperar que llegaras
paseando por la calle
alegre como acostumbras.
Podría ponerme nervioso
justo antes de tocarte
y justo después de verte desnuda.
Podría contigo tantas cosas
pero sé que, sin ti,
no puedo ninguna.
Podría, por ejemplo, hablarte,
pero te has marchado,
y mi alma se ha quedado muda.


miércoles, 2 de abril de 2014

Antirrealismo Poético 30




Me esconderé para que me veas,
me callaré para que me oigas
y te olvidaré para que me recuerdes.

martes, 1 de abril de 2014

Sonetos de la libertad





Cuatro paredes de ladrillo rojo
pretenden encerrar mis ilusiones,
callar desesperadas opiniones
detrás de su cancela con cerrojo.
Cuatro paredes no atarán mi arrojo
mientras sienta vuestros corazones,
no impedirán la luz de mis razones,
ni acallarán mi furia ni mi enojo.
Cuatro sucias paredes de mentira
no podrán contra un río de verdad
que arrastrará con la fuerza de su ira
cualquier paramento de iniquidad.
Porque yo llevo, muy adentro, mira,
tatuada en el alma la libertad.








lunes, 31 de marzo de 2014

Antirrealismo poético 29







Te miré
como el sol a los almendros
en primavera,
como brisa de la playa
sobre la arena.
como el verde que restalla
en la pradera.
Te miré
-sin saber que ya te amaba-
por vez primera.



sábado, 29 de marzo de 2014

Cartas desde el encierro








La noche del pasado sábado
volaban atentos los pájaros,
los árboles crecieron rápido
y el cielo palideció lánguido.
Rezaban por mí los semáforos
su ámbar y monótono cántico,
de mientras los gatos erráticos
quisieron morder a los cánidos.
Prestidigitadores cáusticos
convirtieron ramas en látigos
y con adoquines estáticos
emprendieron su vuelo mágico.
Pero de los hechos dramáticos,
de supuestos actos vandálicos,
ni de unos canallas fanáticos
sé nada. De respuesta un viático
de mi canciller diplomático.

jueves, 27 de marzo de 2014

Antirrealismo Poético 28





























Si haces lo que debes
casi nunca escucharás aplausos
pero si no lo haces
oirás para siempre
a tu conciencia.

Fotos en la Barricada

MIRADAS

Esta preciosa foto se ha presentado al concurso RUTA BBVA y merece el voto de LA BARRICADA. Es de Marina Villoch. Solo tenéis que hacer click y dar a me gusta. Es emocionante comprobar que los niños miran y sonríen de la misma manera en todos los lugares del mundo. Mucha suerte, Marina.

Sonríes
y a veces
un ángel
pareces.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Sonetos de la libertad


































Luchamos contra cíclopes azules
parapetados tras sus escudos
que vigilan nuestros brazos desnudos
como jóvenes ramas de abedules.
No agaches tu mirar, no disimules;
los cascos unicejos no son mudos
de ver sino que en breve serán rudos
combatientes que harán que capitules.
Después su munición será de salva,
gomaespuma sus porras extensibles,
sus patadas y puñetazos malva.
Después serán espíritus sensibles
obligados por piedras a mansalva,
y tú y yo bárbaros irreductibles.






lunes, 24 de marzo de 2014

Cartas desde el encierro




Pienso en ti
cuando corro entre la gente
y la policía carga
en la plaza.
Pienso en  ti
cuando siento el primer golpe
y la sangre roja brota
de mi boca.
Pienso en ti
cuando el timpano revienta
con los gritos que ni oigo
ni respondo.
Pienso en ti
cuando estoy cayendo al suelo
empujado por los brutos
con escudos.
Pienso en ti
cuando se me echan encima
y me muelen con sus porras
y sus botas.
Pienso en ti
cuando mi cara se aplasta
bajo el peso de una suela
en la acera.
Pienso en ti
cuando me esposan las manos
con rodillas en mi espalda
derramadas.
Pienso en ti
cuando me empujan a rastras
a un furgón por mis delitos
detenido.
Pienso en ti
cuando de repente un golpe
me apaga todas las luces
y me aturde.
Pienso en tí
al entrar al calabozo
con las costillas deshechas
y una brecha.
Pienso en ti
porque tengo mucho frío
y tu perfume tan claro
me dá ánimo.
Pienso en ti
porque tu recuerdo me hace
como le hace el sol primero
al almendro.
Pienso en ti
porque tu memoria me hace
como le hace la esperanza
a las almas.


domingo, 23 de marzo de 2014

La terrible cigüeña


La cigüeña fue un instrumento de tortura de la inquisición española que funcionaba como se puede ver en la imagen. La tortura consistía en tener al reo desnudo y en cuclillas en la forzada postura a que obligaba el artilugio durante muchas horas, hasta que los dolores musculares se hacían insoportables. En tiempos más recientes es un método que las policías totalitarias utilizan con frecuencia desde una variante simplificada: se le atan al detenido las manos tras los tobillos consiguiendo forzar la misma postura y provocar los mismos dolores tras horas de inmovilización. Es un castigo que no deja huellas de golpes que delaten el martirio que se le ha infligido al detenido y que consigue doblegar el ánimo más templado cuando es necesario obtener información.

viernes, 21 de marzo de 2014

Cartas desde el encierro



Desnudo y agachado
volaba la cigüeña
las manos muy atadas
detrás de las dos piernas.
Ahí te vas a estar,
chaval, hasta que quieras;
un rato y el dolor
supera  la vergüenza.
Señor ¿por qué me grita
y luego me golpea?
¿No tiene usted familia
ni nadie quien le quiera?
Sus huellas dactilares
me estampan la respuesta,
y un trapo humedecido
impide que se vean.
Los huesos se me salen
los músculos me queman:
no llores, para qué,
si no vas a dar pena.
Confiesa, me repiten,
has sido tú, confiesa.
Un golpe de tambor
impacta en mi cabeza.
No sé lo que me quieren
No sé por qué me pegan.
Lo mismo dicen todos,
ya cantarás cigüeña.
Podría ser su hijo,
¿no tiene usted conciencia?
Un golpe en mis riñones
apenas deja huella.
Las horas me confunden
ya no me quedan fuerzas.
Me duele hasta el aliento
y el ánimo me deja.
He sido yo, señor,
confieso lo que quiera.












jueves, 20 de marzo de 2014

miércoles, 19 de marzo de 2014

Sonetos de la libertad



¿Adónde los caballos desbocados
empujan hoy mi juventud perdida?
¿Al abismo por no querer la brida,
ni morder obediente sus bocados?
¿Por qué este empeño en contra de los hados
de querer jugar siempre la partida
si mis cartas me gritan que es suicida,
porque todos los ases van marcados?
Mejor me estaría sin decir nada
o pidiendo perdón y caridad.
Mejor será batirse en retirada,
escapar, procurar tranquilidad.
Si no fuera por la promesa dada,
por aquella palabra, libertad.

lunes, 17 de marzo de 2014

Una explicación sobre la "Canción desnuda"

Mario, el personaje protagonista de la segunda parte de la Ciudad doliente le escribirá este poema, "Canción desnuda" a la mujer que ama. Ella le confiesa que ha leído cientos de veces el cántico espiritual de San Juan donde, a su parecer, se describe el verdadero amor, el amor espiritual, y él pretende mostrarle con ésta réplica lo sublime que el amor de dos, el amor carnal, puede llegar a ser. La lira, que es el tipo de estrofa que he utilizado, es una bonita fórmula de expresión del amor intenso. Garcilaso le dio nombre con aquel poema que comenzaba: "Si de mi baja lira"; luego le siguió Fray Luis con muchas variaciones en la estrofa, aunque siempre respetaba la concatenación de versos heptasílabos con endecasílabos. Nadie duda de que el poeta que llevó la lira a su máxima altura fue el santo Juan con su mística tan llena de esas imágenes físicas, que casi se tocan con las manos, como cuando la amada le pide a su amado que le dé "aquello que me diste el otro día". El verso de once sílabas que introdujo Garcilaso de mano de los poetas italianos, sustituyó en la poesía castellana al verso de las doce sílabas, más pesado y mucho menos flexible, y se impuso entre los poetas renacentistas de una manera generalizada. El ritmo que surge de combinar las siete con las once sílabas provoca una ansiedad semejante a la necesidad del otro cuando se está enamorado. Espero haber conseguido plasmar todo ese sentimiento en la "Canción desnuda". que os dejo ahora de una sola pieza para que podáis leerla de seguido. El amor de Mario nace joven y se lanza a la búsqueda desesperada de su amada, después prosigue con dudas, escarceos pasionales y promesas, hasta terminar en la verdadera unión de los dos enamorados, a los que ya nada de lo que les rodea les importará fuera de su propio amor.

¿En dónde me has herido
amor, que tan profundo a mí me duele?
Como un perro mordido,
como un niño sin tele.
Desnudo iré a buscarte aunque me hiele.

Amigos ¿la habéis visto?
¿Alguno de vosotros sabe de ella?
Sabed que no resisto
la soledad aquella
de un metro de mi cama sin su huella.

La busco entre las calles
por donde ayer pasamos de la mano,
la busco por los valles
del metro suburbano
subido al rascacielos más lejano.

Ya sé que te estuviste
ayer por la mañana en nuestros bares.
Sé que te detuviste
despacio en los lugares
de entonces aunque luego te callares.

Hermosa caminabas,
me cuentan las aceras envidiosas,
y a todos perfumabas
de sándalo y de rosas,
murmuran las paredes y las cosas.

¿Quién me tendrá una cura
para esta comezón por la que muero?
De fruta ya madura
de la que brota el suero:
hoy nadie me dará lo que yo quiero.

A todos los que dicen
de ti lo que ya sé no los escucho,
por más que me enfaticen
que el daño será mucho,
por ti yo sigo tan sufriendo y lucho.

¿Por qué no te detienes,
amor, para que pueda yo alcanzarte?
Te entregaré los bienes
que no me dejas darte:
la Luna, Venus, Júpiter y Marte.

Si me has pisoteado
el pobre corazón, dale una cura.
Me tienes devastado
sufriendo una tortura
de tránsito en la noche más oscura.

Acaba esta agonía
abriendo los dos labios de tu boca
diciendo que eres mía
que nadie más te toca:
tu lengua humedecida me provoca.

Te quiero ver desnuda
del lado de la cama ahora desierto.
La sábana está muda
sobre este cuerpo muerto:
soñar tu piel me hará sentir despierto.

Espejo que reflejas
lo inútil de tu oficio ya en su ausencia:
rechaza luces viejas,
exige su presencia,
o moriré perdido de impaciencia.

Tú dices que ya vienes
y yo te espero abriéndote camino,
mas luego te entretienes
burlando mi destino,
será que no te importo ni un comino.

Mi amor, no te demores
la noche más hermosa nos espera.
Desprenderán las flores
la brisa verdadera,
si un labio al otro labio se le abriera.

Velada muy sin prisas
despacio de caricias  y ternura:
tan solo oiré tus risas,
tan solo tu hermosura
disfrutaré libando esa piel pura.

El mundo que se calle
de mientras recogemos nuestras rosas
jugando por el valle
de espesuras hermosas:
que los demás se ocupen de sus cosas.

Que paren hoy los vientos,
que alumbre ya la luna en sus umbrales:
serán mis movimientos
de amor en los trigales
por donde se apacientan animales.

Mis diosas de Montera,
de mientras que el aroma de jazmines
disfruto en primavera
seguid vuestros maitines,
cuidando que no alcancen mis jardines.

Recuéstate, cariño,
oirás mi corazón que no te miente.
Sabrás que soy un niño
que te ama eternamente,
a solas y escondidos de la gente.

Lumínicas farolas,
alquitranadas calles con aceras
tan de repente solas,
gatitas callejeras,
neones de palabras extranjeras:

A ella os la encomiendo,
dejad vuestros sonidos estridentes
que ya se está durmiendo;
haced callar las fuentes
y vigilad sus sueños inocentes.

Mirad como reposa,
parece la mujer más sosegada,
la más reciente esposa,
la novia más amada
de mientras que en mi pecho hace su almohada.

Muy cerca del madroño
le recité los versos más ardientes
sin rastros del otoño,
con métricas calientes,
de rimas consonantes y turgentes.

Te construiré una casa
allí donde cimienten bien tus besos.
Mi amor hará argamasa,
de paz serán los yesos,
los bosques que circunden muy espesos.

Vendrán nuestros amigos
siguiendo aquellas huellas del camino:
la higuera con sus higos,
la flor azul del lino,
la mesa donde reposar el vino.

Bebí licor de labios
para olvidar por fin aquellas cosas
que airean falsos sabios.
Comí frutas jugosas
de un huerto que se esconde entre tus rosas.

Allí nos solazamos,
allí nos enseñamos mutuamente,
sin prisas nos amamos
muy lejos de la gente;
allí juré yo amarte eternamente.

Y ahora ya soy tuyo:
mis cosas, mis palabras, mi camisa,
mi voz y mi murmullo,
mis manos, mi sonrisa,
mis ganas de volver y mi premisa.

Que no me busque nadie
hoy por las calles ni por los rincones.
Dejad que mi alma irradie
que no tiene razones
mas que el latir al par dos corazones.

Mechones de tu pelo
hicieron festival sobre mi torso,
tejieron con gran celo
tu dulce nombre al dorso
que surcas ya con patente de corso.

Subiste por mi cuello,
mi pelo con tu pelo se mezclaba
y vi el sincero sello
de tu ojo que miraba
en donde a mi pupila se le clava.

Adentro me llegaste
mis venas repartieron tu mirada
y en mí te atrincheraste,
pequeña, acurrucada,
ahí ya no queda sitio para nada.

Olvida que fui otro
más feo, mas idiota, más canalla.
Olvida que fui potro
que no detiene valla,
aquel se fue, no vuelve, ya se calla.

Recuéstate a mi lado
que quiero para siempre conocerte,
me dices de costado,
y yo te abrazo fuerte
y juro que soy tuyo hasta la muerte.

A solas los dos solos
viviendo en una casa pequeñita
rodeada de gladiolos:
tú siempre estás bonita
prendida al pelo aquella margarita.

Iremos a un estanque
en donde el agua es fresca y cristalina.
Con flores que le arranque
a un tallo sin espina
desnudaré tu piel tras la colina.

Después en la espesura
de un bosque que conozco nos entramos,
en una sombra oscura
desnudos nos echamos
muy lejos de la vista nos amamos.

Allí tú me dijiste
palabras que yo nunca antes oiría
y luego ya me diste
aquello, vida mía,
de lo que nadie más disfrutaría.

El ruiseñor cantaba,
la tarde de la noche se vestía,
la luna ya anunciaba
nocturna melodía,
serena como la promesa mía.

Muy lejos de la gente
al valle nos volvimos de la mano,
unidos de repente
en cálido verano
debajo de la flor del avellano.

Canción desnuda

Después en la espesura
de un bosque que conozco nos entramos,
en una sombra oscura
desnudos nos echamos
muy lejos de la vista nos amamos.
Allí tú me dijiste
palabras que yo nunca antes oiría
y luego ya me diste
aquello, vida mía
de lo que nadie más disfrutaría.
El ruiseñor cantaba
la tarde de la noche se vestía
la luna ya anunciaba
nocturna melodía
serena como la promesa mía.
Muy lejos de la gente
al valle nos volvimos de la mano,
unidos de repente
en cálido verano
debajo de la flor del avellano.







domingo, 16 de marzo de 2014

Canción desnuda

Recuéstate a mi lado
que quiero para siempre conocerte,
me dices de costado,
y yo te abrazo fuerte
y juro que soy tuyo hasta la muerte.
A solas los dos solos
viviendo en una casa pequeñita
rodeada de gladiolos:
tú siempre estás bonita
prendida al pelo aquella margarita.
Iremos a un estanque
en donde el agua es fresca y cristalina.
Con flores que le arranque
a un tallo sin espina
desnudaré tu piel tras la colina.


viernes, 14 de marzo de 2014

Canción desnuda

Subiste por mi cuello,
mi pelo con tu pelo se mezclaba
y vi el sincero sello
de tu ojo que miraba
en donde a mi pupila se le clava.
Adentro me llegaste
mis venas repartieron tu mirada
y en mí te atrincheraste,
pequeña, acurrucada,
ahí ya no queda sitio para nada.
Olvida que fui otro
más feo, mas idiota, más canalla.
Olvida que fui potro
que no detiene valla,
aquel se fue, no vuelve, ya se calla.


jueves, 13 de marzo de 2014

Canción desnuda

Que no me busque nadie
hoy por las calles ni por los rincones.
Dejad que mi alma irradie
que no tiene razones
mas que el latir al par dos corazones.
Mechones de tu pelo
hicieron festival sobre mi torso,
tejieron con gran celo
tu dulce nombre al dorso
que surcas ya con patente de corso.


miércoles, 12 de marzo de 2014

Canción desnuda

Bebí licor de labios
para olvidar por fin aquellas cosas
que airean falsos sabios.
Comí frutas jugosas
de un huerto que se esconde entre tus rosas.
Allí nos solazamos,
allí nos enseñamos mutuamente,
sin prisas nos amamos
muy lejos de la gente;
allí juré yo amarte eternamente.
Y ahora ya soy tuyo:
mis cosas, mis palabras, mi camisa,
mi voz y mi murmullo,
mis manos, mi sonrisa,
mis ganas de volver y mi premisa.



martes, 11 de marzo de 2014

Canción desnuda

Te construiré una casa
allí donde cimienten bien tus besos.
Mi amor hará argamasa,
de paz serán los yesos,
los bosques que circunden muy espesos.
Vendrán nuestros amigos
siguiendo aquellas huellas del camino:
la higuera con sus higos,
la flor azul del lino,
la mesa donde reposar el vino.




lunes, 10 de marzo de 2014

Canción desnuda



Mirad como reposa,
parece la mujer más sosegada,
la más reciente esposa
la novia más amada
de mientras que en mi pecho hace su almohada.
Muy cerca del madroño
le recité los versos más ardientes
sin rastros del otoño,
con métricas calientes,
de rimas consonantes y turgentes.

domingo, 9 de marzo de 2014

Canción desnuda

Recuéstate, cariño,
oirás mi corazón que no te miente.
Sabrás que soy un niño
que te ama eternamente,
a solas y escondidos de la gente.
Lumínicas farolas,
alquitranadas calles con aceras
tan de repente solas,
gatitas callejeras,
neones de palabras extranjeras:
A ella os la encomiendo,
dejad vuestros sonidos estridentes
que ya se está durmiendo;
haced callar las fuentes
y vigilad sus sueños inocentes.

sábado, 8 de marzo de 2014

Canción desnuda

Que paren hoy los vientos
que alumbre ya la luna en sus umbrales
serán mis movimientos
de amor en los trigales
por donde se apacientan animales.
Mis diosas de Montera,
de mientras que el aroma de jazmines
disfruto en primavera
seguid vuestros maitines,
cuidando que no alcancen mis jardines.



viernes, 7 de marzo de 2014

Canción desnuda

Mi amor, no te demores
la noche más hermosa nos espera.
Desprenderán las flores
la brisa verdadera,
si un labio al otro labio se le abriera.
Velada muy sin prisas
despacio de caricias  y ternura:
tan solo oiré tus risas,
tan solo tu hermosura
disfrutaré libando esa piel pura.
El mundo que se calle
de mientras recogemos nuestras rosas
jugando por el valle
de espesuras hermosas:
que los demás se ocupen de sus cosas.



jueves, 6 de marzo de 2014

Canción desnuda

Te quiero ver desnuda
del lado de la cama ahora desierto.
La sábana está muda
sobre este cuerpo muerto:
soñar tu piel me hará sentir despierto.
Espejo que reflejas
lo inútil de tu oficio ya en su ausencia:
rechaza luces viejas,
exige su presencia,
o moriré perdido de impaciencia.
Tú dices que ya vienes
y yo te espero abriéndote camino,
mas luego te entretienes
burlando mi destino,
será que no te importo ni un comino.



miércoles, 5 de marzo de 2014

Canción desnuda

¿Por qué no te detienes,
amor, para que pueda yo alcanzarte?
Te entregaré los bienes
que no me dejas darte:
la Luna, Venus, Júpiter y Marte.
Si me has pisoteado
el pobre corazón, dale una cura.
Me tienes devastado
sufriendo una tortura
de tránsito en la noche más oscura.
Acaba esta agonía
abriendo los dos labios de tu boca
diciendo que eres mía
que nadie más te toca:
tu lengua humedecida me provoca.

martes, 4 de marzo de 2014

Canción desnuda

Hermosa caminabas,
me cuentan las aceras envidiosas,
y a todos perfumabas
de sándalo y de rosas,
murmuran las paredes y las cosas.
¿Quién me tendrá una cura?
Para esta comezón por la que muero
de fruta ya madura
de la que brota el suero:
hoy nadie me dará lo que yo quiero.
A todos los que dicen
de ti lo que ya sé  no los escucho
por más que me enfaticen
que el daño será mucho
por ti yo sigo tan sufriendo y lucho.



lunes, 3 de marzo de 2014

Canción desnuda

¿En dónde me has herido
amor, que tan profundo a mí me duele?
Como un perro mordido,
como un niño sin tele.
Desnudo iré a buscarte aunque me hiele.
Amigos ¿la habéis visto?
¿Alguno de vosotros sabe de ella?
Sabed que no resisto
la soledad aquella
de un metro de mi cama sin su huella.
La busco entre las calles
por donde ayer pasamos de la mano,
la busco por los valles
del metro suburbano
subido al rascacielos más lejano.
Ya sé que te estuviste
ayer por la mañana en nuestros bares.
Sé que te detuviste
despacio en los lugares
de entonces aunque luego te callares.





sábado, 1 de marzo de 2014

Sonetos de la libertad



¿Para quien moriré en esta batalla?
¿Para quién son mis brazos incipientes,
mi boca y mis oídos aun ausentes
de mentira? ¿Para qué se me calla?
¿Será para que hable la metralla?
¿Para impedirnos cruzar los puentes?
¿Para que rechinen todos los dientes?
¿Para que no pasemos de la raya?
Yo creo que será por tu sonrisa,
para partir el pan a la mitad.
Para mantener blanca mi camisa
lavada cada día en la verdad.
Yo creo que será para la brisa
limpia. Será para la libertad.

viernes, 28 de febrero de 2014

Cartas desde la barricada



¿Qué duró nuestro amor?
Apenas un suspiro.
Una milmillonésima
parte del infinito.
Un abrir y cerrar
de tus ojos bonitos.
La ráfaga fugaz
de un te quiero no dicho.
Duró lo necesario
para dejarme frío.
Duró lo imprescindible
para acabar conmigo.
¿Qué duró nuestro amor?
Un para siempre efímero.
La mitad que un regaliz
rojo en manos de un niño.
Apenas un instante
por ceros dividido.
Duró todos los besos
que tampoco nos dimos.
Duró, ay, lo contrario
que tardará tu olvido.




jueves, 27 de febrero de 2014

Cartas desde la barricada



¿Por qué lates corazón solitario?
Si tu ardor ya no enciende su fuego;
ni tu ímpetu consigue
traspasar la frontera de su pecho.
No hables corazón.
Mejor será el silencio
que aparte la alegría y la tristeza
callando a un mismo tiempo.
Descansa corazón
olvida ese dolor de tan adentro.
Consígueme el reposo
que finja que estoy vivo pero muerto.
Hiberna corazón.
Procúrame el sosiego
que explique que la olvido,
que esconda que la quiero.



miércoles, 26 de febrero de 2014

Cartas desde la barricada



Amor incontestable,
profundo, permanente.
Amor definitivo,
abrasador, latente.
Amor contradictorio
acalorado, incipiente.
Amor desesperado,
ciego, inconsecuente.
Amor esperanzado
ingenuo, silente.
Amor apasionante
contrito, rebelde.
Amor que será tuyo
hoy, mañana y siempre.



martes, 25 de febrero de 2014

lunes, 24 de febrero de 2014

Cartas desde la barricada



Voy a olvidarte en este instante
aunque me cueste toda la vida.
Voy a dejar de pensar en ti
porque tu olvido no me olvida.
Voy a borrar todos tus recuerdos,
uno a uno haré una película.
Voy a quitarme de tu perfume
aunque me arranque la piel a tiras.
Voy a desterrar esos lugares
en donde ya nunca serás mía.
Voy a dejar de llorarte ya
aunque esta pena no se me quita.



Cartas desde la barricada




Si la vierais un instante
como solo yo la veo
dejaríais de decir
palabras en el momento
porque solo con suspiros
se puede alcanzar su cielo.
Si sintierais un instante
como solo yo la siento
seguiríais en la noche
sus precisos movimientos,
callados como los pájaros
como la luna en silencio.
Si la amarais un instante
como solo yo la quiero
dejaríais de comer
de beber y de moveros
esperando que sus labios
devuelvan por fin un beso.


domingo, 23 de febrero de 2014

Sonetos de la libertad



El humo de los botes nos cegaba,
entre los proyectiles que nos tira
la poli antidisturbios: corre, mira;
que te rodean, alguien me gritaba.
La vara de una porra traqueteaba
barrotes de metal con mucha ira,
la gente que se asusta y que se gira
anticipando lo que se aguardaba.
¿Adónde vais? Nos dijo de repente,
con voz segura y llena de verdad
¿Por quién daréis conmigo un paso al frente?
¿Por quién estáis aquí, por quién? Pensad.
Después se oyó el estruendo de la gente:
Hoy lucharemos por la libertad.


sábado, 22 de febrero de 2014

Cartas desde la barricada



Volaron los vencejos
la luz se puso pálida,
la luna se vistió
su máscara de plata.
Perfecta era la noche
con una brisa cálida,
nerviosos e indiscretos
los astros nos miraban.
Tus ojos desprendían
la joven abundancia
de la felicidad
ingenua y delicada.
Mis labios prometieron
amarte hasta un mañana
eterno para siempre
efímero hasta el alba.
Miraste el cielo oscuro
e hiciste en mí una sábana,
de tu infinito tacto:
-La aurora con sus lágrimas
traerá otro nuevo día
-dijiste sin palabras.
La luna se calló,
y nadie dijo nada.







viernes, 21 de febrero de 2014

Cartas desde la barricada



Ella me mira hermosa
como la noche.
Sobre su cielo negro
siete colores
de estrellas que se abren
igual que flores.
La tenue luz refleja
las emociones
en sus labios profundos
como los cofres.
Ella respira hermosa
como la noche,
despacio, sin apenas
preocupaciones.
Intensa, llena de
premoniciones.
El suave son evoca
las vibraciones
de un corazón cercano,
casi rumores.




jueves, 20 de febrero de 2014

Sonetos de la libertad



Exhala como un aire de amargura,
y el mar de su penosa marejada
inunda cada hueco de la nada
dejando arrinconada la cordura.
Percibo lo asfixiante, la locura;
el tiempo silencioso que degrada
la mente, de repente malpensada,
herida de esperanza, ya sin cura.
Tendremos que poner nuevo cimiento
dejar atrás palabras malsonantes
buscar nuestro futuro y el momento
que todos esperamos cuanto antes.
Después redactaremos con cemento
palabras que serán emocionantes.




miércoles, 19 de febrero de 2014

Parte de guerra: publicar un libro

He leído un montón de páginas sobre este tema, y cualquiera de ella os dará la clave sobre el asunto: publicar es un calvario. Las editoriales ignoran a los escritores noveles, los agentes literarios se aprovechan de los nuevos escritores, la auto-publicación casi nunca funciona y, en fin, no parece haber una salida limpia en el proceloso mundo editorial, salvo para unos pocos privilegiados que han dado con la tecla de lo que a la gran mayoría le gusta leer.

Sea cual fuere la fórmula que escojáis para vuestra aventura en el mundo de la publicación, nada será fácil. Es cierto que AMAZON nos ha dado nuevas herramientas, pero también es cierto que sin publicidad, vender libros es muy complicado y que, hoy por hoy, sigue siendo necesario una buena distribución de libros en papel para hacerse notar. Las pequeñas editoriales tampoco solucionan nada, porque apenas arriesgan con sus escritores, ni siquiera cuando los resultados son prometedores.

Si hicierais caso a la lógica, tiraríais la toalla; a poco que os lo pensarais dos veces seguro que lo abandonabais todo pero... No, la realidad del escritor es bien distinta. Un solo libro vuestro que alguien lea, compensará todo el sufrimiento que conlleva la publicación. Un solo lector y todo habrá merecido la pena. Cualquier otro enfoque está equivocado. Publicad de la manera que consideréis -yo recomiendo AMAZON y en otro post contaré por qué- pero no importa la manera ni el medio. Lo importante es escribir y dar a conocer lo que se ha escrito y que esto sea una constante, una necesidad. Os aseguro que cuando comprobéis que alguien, un solo lector, ha leído vuestro libro,  la satisfacción será plena. En última instancia uno escribe para otro, para un solo "otro", y eso se completa tanto con un lector como con un millón. Vale que con un millón las cosas nos irán mejor, pero ningún escritor de verdad escribirá por eso. No hay nada que satisfaga tanto como la creación, dejemos a un lado todo lo demás, en la medida de lo posible. Un pobre novelista, soldado retirado y lisiado, escribió en una dedicatoria a su mecenas, poco antes de morir, que estaba enfermo y "muy sin dineros". El parco reconocimiento económico de su obra, gracias a Dios, no le disuadió nunca de escribir y hoy todos  podemos leer El Quijote.

Antirrealismo poético 25



Te dejo que bebas de mi agua
hoy -dijo el opresor.

Puedes beber del agua de todos, 
siempre y cuando me pagues una tasa por ello
cada vez -dijo el político.

Bebe el agua de mi mano
solamente
-dijo la amante.

Bebe el agua del río
si tienes sed, 
porque no será nunca
tuyo ni mío
-dijo el poeta.

Tengo sed
-dijo el hombre libre y bebió.